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Gracias Christian por el recuerdo..............yo tengo una igualita, ya te cuento...........
Mi viejo llegó a Argentina en 1948, su hermano mayor le consiguió laburo como chapista (aprendiz) en el taller de la agencia Cadillac de Aguirre Mastro, ubicado en la calle Austria, justo enfrente del Palacio Unzué, residencia de Perón y Evita (en esos años no existía Olivos), así que mi viejo se cansó de verlos a ellos, a los caniches, a Pocho con la motoneta, etc. En 1951 se corrió en la Costanera y el equipo Mercedes Benz acudió con los autos de preguerra (W136) confiados a Fangio, Kling y Lang. El taller donde estaba mi viejo se convirtió en cuartel general del equipo alemán, tiraron una cuerda en un rincón y allí trabajaron. Pasaron los años, mi viejo se casó, nacimos mi hermano y yo, etc, y un buen día me cuenta la historia, para qué??????, desde ese entonces empezó la joda:
-Viejo, estuviste un montón de días al lado de Dios y no se te ocurrió pedirle un autógrafo................
Eso era parte de un repertorio de jodas, que iban desde el "vos sabés quién mató a Juancito Duarte y no lo querés decir" hasta que mi viejo era el que le lustraba la motoneta a Pocho y le pintaba las pintitas al caballo antes de los desfiles, pasando por su "amistad" con López Rega (el futuro "Brujo" era custodio en la casa). Por supuesto esto no le hacía gracia a mi viejo, ya que nunca le cayó bien Perón. Yo creo que en el fondo prefería que le hiciera "Sumbudrule", le preguntara qué gusto tiene la sal o le dijera "eapepe" a esto..........
Pasaron más años, por esas cosas de la vida caigo en una emisora de radio en Caracas (fui a recoger un premio por un concurso de preguntas y respuestas en un programa de automovilismo y me quedé 3 años) y uno de mis compañeros conocía a un señor amigo de Fangio, lo trajimos al programa y el 20 de junio de 1993 entrevistamos al Quíntuple vía telefónica, en ese momento se empezaba a manifestar el problema renal y estaba hospitalizado en el Alemán, si mal no recuerdo, aun así nos dió como 40 minutos de entrevista. Inolvidable.
Al año siguiente mi viejo va a Buenos Aires por unos asuntos personales, y solo le pedí una cosa:
-Viejo, lo que no hiciste en 1951 lo hacés ahora, vas a la agencia de Fangio y le pedís no uno, sino dos autógrafos, uno para vos y otro para mi
Y le entregué una carta de Don Fima, el amigo de Fangio (que entre otras cosas, tuvo en su casa de Roma un tiempo al cuarto Torino de Nurburgring, y entre Fangio y el lo llevaron por carretera a Alemania).
Mi viejo fue, llegaba un poco tarde, y llamó por teléfono para preguntar si lo podían esperar 15 minutos. Y el Maestro lo esperó.............fue el 7 de abril de 1994, tres semanas después moría Senna en Imola y según cuentan sus allegados, esa muerte afectó mucho a Fangio, tan es así, que cuando yo viajé a la Argentina en octubre de ese año, ya estaba recluido en su casa y no lo dejaban ver a nadie, el propio Froilán González me contó que lo sacaba los domingos a dar una vueltita en auto y a veces lo reconocía y otras veces no.
Gracias Christian por hacerme revivir a través de una foto autografiada, a Fangio y a mi padre, que quien sabe si en este momento están conversando acerca de esos días de 1951..............
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Si el automovilismo fuera una religión, su Dios sería Fangio.
No quiero que en mi epitafio pongan NUNCA TUVO UN TORINO
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